Despedida y evaluación del curso escolar: Nos la jugamos en septiembre

Por Mercedes Gómez, Secretaria general de la Federación de Enseñanza de CCOO-CLM

Cerramos la mitad inicial de la legislatura -siempre y cuando haya otra mitad, que está por ver- con un insuficiente rotundo. Había mucho que recuperar y no se ha avanzado. Todavía estamos a tiempo de confirmar cambios a poner en marcha el próximo curso. Pero hay que actuar ya.

Antes de Cospedal éramos una comunidad a la vanguardia en Educación. Dos años después de Cospedal, nos hemos quedado a la cola en comparación con otras comunidades autónomas. A la cola en reversión de los recortes; a la cola en innovación, en atención a la diversidad, en personal y en sus condiciones laborales.

La educación es la base más firme de la libertad individual, de la convivencia en sociedad y del progreso colectivo. Tiene que ser una prioridad absoluta para cualquier buen Gobierno.

Durante los últimos años se ha pedido un gran esfuerzo a los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza, y se ha dado. Se ha trabajado con presión, sin materiales, sin dinero para fotocopiar, sin ordenadores actualizados. No se ha escatimado en horas de trabajo, se han preparado tareas para muchos más alumnos, se han corregido muchos más exámenes, se ha atendido a clases con ratios muy altas, se ha perdido al profesorado de apoyo. Los docentes han puesto dinero para desplazarse de un colegio a otro en las zonas rurales, se ha atendido a grupos en los que faltaba el profesor y no se cubría su baja. Se ha trabajado en limpieza, en conserjería o en la administración de los centros educativos haciendo una sola persona las tareas de otras dos o tres cuyos puestos no se cubrían.

No se puede tensar más la cuerda, es momento de destensar, de agradecer, de tener en cuenta a los y las que han arrimado el hombro durante las épocas más duras. Es momento de tener en cuenta a las personas. A los trabajadores que han sufrido despidos, recortes de salarios y de derechos, empeoramiento de sus condiciones laborales. Y a los estudiantes, que tienen derecho a una educación de calidad. Sin recortes, sin miserias. Muchos de ellos llevan ya seis cursos, los que dura la etapa de educación primaria, viviendo en crisis.

Acabamos ahora un nuevo curso escolar y toca la evaluación. Toca valorar el esfuerzo realizado y lo cerca o lejos que nos quedamos de los objetivos. Nosotros, CCOO, no podemos valorar como suficiente la tarea de esta Administración. Es más, en lo que a Educación se refiere los dos años de legislatura merecen un claro insuficiente.

Había mucho que recuperar y no se está avanzando. Con esto no quiero decir que haya falta de interés, pero sí no se puede seguir a este ritmo. No se ha puesto el esfuerzo económico para revertir una situación que está minando al sistema educativo. Eran muchas las esperanzas de cambio y recuperación y grande también es la decepción después de dos años de mandato.

Pasamos el ecuador de la legislatura y también la parte sindical debemos hacer autoevaluación. CCOO conocíamos y asumimos la dificultad que entrañaba la tarea. Comprendiendo las dificultades y confiando en la voluntad de cambio y reversión, no hemos dejado de acuciar, de proponer y de exigir. Hemos salido a la calle, hemos compartido con familias y estudiantes protestas, algunas dirigidas al gobierno estatal y otras focalizadas en el de nuestra región.

Ahora sentimos que ya no podemos esperar más. Se agota el tiempo del diálogo, se aleja la posibilidad del acuerdo.

Antes de Cospedal éramos una comunidad a la vanguardia en Educación. Dos años después de Cospedal, nos hemos quedado a la cola en comparación con otras Comunidades Autónomas. A la cola en reversión de los recortes; a la cola en innovación, en atención a la diversidad, en personal y en sus condiciones laborales.

Somos los únicos docentes que siguen con el horario lectivo más amplio de todo el Estado. Ninguna comunidad autónoma mantiene las 21 horas en secundaria y 25 en primaria. Y quiero explicar esto: el horario lectivo es tiempo dedicado a impartir docencia directa en el aula, pero la jornada laboral de los docentes es similar a la de cualquier funcionario.

Los interinos de esta Comunidad son los únicos que siguen siendo despedidos durante los meses de verano con la pérdida económica correspondiente y con la merma de derechos que les supone frente a otros interinos de otras comunidades con los que competirán en futuras oposiciones.

El personal laboral está cansado de tener que sacar el mismo trabajo con muchas menos personas. No se cubren las vacantes, lo que supone que centros donde tendría que haber tres personas de limpieza está sacando el trabajo una sola. Y cuando por algún motivo necesita ir al médico o está con gripe, no se limpia el centro hasta que no se recupera. Además, se amenaza con privatizar algunas categorías, casualmente las de menos cualificación y que en muchos casos llevan nombre de mujer.

En CCOO creemos firmemente en el poder transformador de la educación. La educación es el llamado ‘ascensor social’, pero es más, es la base más firme de la libertad individual, de la convivencia en sociedad y del progreso colectivo.

Mejorar los resultados académicos es mucho más que ascender puestos en los rankings nacionales e internacionales donde se compara a los estudiantes de diversos niveles. Es mejorara las potencialidades de nuestro alumnado, es mejorar su autoestima, es darle la confianza para que siga aprendiendo y creciendo en lo personal y en lo profesional. Es cimentar las bases para reconducir situaciones tan dramáticas como las muertes de mujeres por violencia machista. Es sembrar futuro

En el sector de la enseñanza trabajamos por y para las personas: niños y niñas, jóvenes, adultos… Señores del gobierno regional, señores diputados de las Cortes de CLM: faciliten que muchas personas puedan coger el tren de la educación.

A final de este curso queremos pedir al Consejero de Educación, al Gobierno Regional y a los tres partidos políticos que tienen en sus manos la decisión sobre los Presupuestos de CLM tres cosas que iniciarían la senda de la recuperación:

Premura. Todavía estamos a tiempo de que se confirmen cambios que se puedan poner en marcha el próximo curso. Pero hay que actuar ya.

Lo primero, las personas. Es imprescindible poner el foco en los intereses de las personas: del alumnado, de sus familias y de los trabajadores y trabajadoras de educación.

Y por último, una mayor inversión continuada. Sabemos que es fácil destruir y más lento reconstruir. Es necesario retomar una inversión anual en Educación del 6% del PIB de la región.

Sin estos requisitos, comenzaremos un curso escolar sin reversión de los recortes y sin la motivación suficiente para creer en una Administración que parece haber perdido el objetivo para el que trabajamos: Mejorar la calidad de vida de las personas que viven, estudian y trabajan en esta comunidad autónoma.

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