Browse By

El trabajo social, compañero de viaje

Por Pilar Martínez López, trabajadora social que desarrolla su labor profesional en la ciudad de Albacete.

Con motivo de la  celebración del Día Mundial del Trabajo Social, voy a hablar del Trabajo Social y no de los servicios sociales.  El Trabajo Social en mi quehacer diario empieza cuando una persona  acude a mi despacho, en la mayoría de ocasiones para que le “expenda” alguna prestación o servicio, del tan traído y llevado Sistema Público de Servicios Sociales. Se establece así una relación, que a juicio del usuario,  finalizaría en el momento mismo de formular la demanda, o de aportar todos los papeles que acreditan la posibilidad de acceso a un recurso.

Sin embargo, el Trabajo Social se basa  en la relación interpersonal con el usuario, en ese adentrarse en su mundo, estableciendo una relación de igual a igual, mediante la empatía, el respeto y el compromiso,  ayudando a reconstruir el relato de su vida, a desvelar lo velado,  a conectar acontecimientos que formaron islotes en su pasado y a hacer una nueva lectura del presente, sirviendo sólo de bastón eventual, para dar un paso firme hacia el futuro.

Las Trabajadoras Sociales acompañamos en este proceso de cambio, respetando el ritmo de la persona y  ayudando a abrir ventanas para que puedan ver su realidad desde otro lugar y  puertas para que puedan emprender distintos caminos, en conexión con su entorno. En definitiva, ayudamos a redescubrirse y a abrazar sus potencialidades y sus limitaciones.

La Trabajadora Social es capaz de aportar una mirada desde la globalidad, conectando la vida de la persona con sus entornos más cercanos: barrio, familia, amigos…En esa complejidad encuentra su razón de ser.

Desde el Trabajo Social podemos tender un puente, reconocer a la persona y darle un lugar, transmitirle afecto y confianza,  sentir con ella, creer en ella,…

Por otra parte nuestra posición como Trabajadoras Sociales es de privilegio porque nos permite ver la realidad  a través de los ojos de las personas que acuden a nosotras. Ojos que en su mayorías son de mujeres; mujeres de todas las religiones, razas, edades y lugares; mujeres de color y con colores; de actitud callada y tímida o expresiva y pinturera. Si hay algo que puede unirlas a todas es su lucha por  la vida y su compromiso con los suyos y con el mundo.

Gracias hombres y mujeres por haberme permitido acompañaros en un momento de vuestra vida y gracias al Trabajo Social por ayudarme a ser cada día mejor persona.

Pilar Martínez López,trabajadora social que desarrolla su labor profesional en la ciudad de Albacete. Se define como  una apasionada de esta profesión, que lleva 32 años trabajando en ella y sigue ilusionada porque cree en las personas y en su capacidad de cambio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *