Fátima Báñez y los mundos de Yupi | Opinión | Por Jose Ramón Rodríguez Martínez @Ramon_Brelobo

Por Jose Ramón Rodríguez Martínez @Ramon_Brelobo 

La ministra de Empleo dijo ayer por la mañana que “el empleo que llega con la recuperación es de más calidad que el que se fue con la crisis”. Y lo dijo sin reírse, con actitud convencida y mucho temple. Como se nota que ya tiene experiencia en esto de mentir como si no hubiese un mañana. 

Como reza un detallado análisis de Ctxt, el trabajo parcial forzoso camufla la tasa de paro. Tanto es así que el Banco de España sugiere que el desempleo aumentaría hasta casi el 30% si se incluyera, en la definición oficial, a los trabajadores a tiempo parcial que desearían trabajar más horas.

Pero hay más datos que tiran por tierra las afirmaciones de la ministra. Por ejemplo, la duración de los contratos temporales es irrisoria. Casi la mitad dura menos de un mes, ¡y más de la cuarta parte del total dura menos de una semana!

Además la última EPA fue demoledora: se siguen trabajando menos horas que antes de la crisis.

El análisis de los datos, realizado por cualquier persona que viva en España y no en el mundo de fantasía en el que parece residir Báñez, indica que innumerables buenos empleos se han troceado para convertirse en miseria repartida.

Este reparto perverso del trabajo deja a la clase trabajadora indefensa ante quien contrata. Nunca antes, en democracia, ha habido tanta gente trabajando el doble de las horas que cotiza, cobrando parte del sueldo en negro, saliendo de sus casas para cobrar la hora a 4 euros, incluso a menos. Nunca antes en democracia ha habido tanta gente echando más horas que un reloj, como falsos autónomos, porque con jornadas de 8 horas no llegan a fin de mes. Nunca antes en democracia ha habido tanta gente renunciando a sus derechos laborales (días libres, vacaciones, bajas justificadas, permisos de paternidad y maternidad, etc) porque claro, estando el patio como está, arriesgarse a defender tu dignidad puede significar quedarte sin el pan de tus hijos.

Y repito, en democracia, porque entre la Ley Mordaza, el latrocinio de quienes mandan, la descarada manipulación de la mayoría de medios y la pérdida de derechos laborales, esto cada día se parece menos a una democracia y más a lo de antes.

No me extenderé con las consecuencias que tiene la precariedad extensiva para el erario público, las pensiones y el consumo. Baste decir que alguien con empleo precario no paga IRPF, apenas cotiza y consume lo estrictamente necesario para no morirse. Y mejor ni hablemos de la edad a la que nos independizamos en España a día de hoy, pero a lo mejor a la gente con pisos vacíos le interesaría más demanda.

Pues la señora Báñez no ve donde está el problema. Dice que va todo fenomenal.

Un buen amigo mío me dijo una vez que a todos los políticos habría que meterlos 2 añitos en la cárcel antes de ocupar el cargo, primero para que sepan lo que es antes de legislar y segundo porque así ya han pagado parte de lo que vayan a robar. Eso es pasarse, obviamente, pero desde luego es necesario rebajar el nivel de vida que permite la política a día de hoy. Poner a gobernar a gente que no tiene ni idea de cómo viven sus gobernados es suicida.

A no ser que nos pasen a todos de la misma poción mágica que le dan esta señora y nos vayamos, juntos de la mano, a los mundos de Yupi.

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