Segundas enmiendas 2017; segundas decepciones | Artículo de Opinión |

Txema Fernández, responsable de Acción Política de IU CLM.

Estamos a finales del mes de agosto de 2017, y aún nuestra región tiene los presupuestos prorrogados del año 2016.

Estamos en el camino de la aprobación definitiva de los mismos para el año 2017, pero han sucedido demasiadas cosas con la excusa de las cuentas regionales:

Se ha ampliado el gobierno que ha de aprobarlos y gestionarlos, se han abierto dos periodos de información pública para aceptar enmiendas de la ciudadanía, Izquierda Unida de Castilla-La Mancha, tercera fuerza regional en representación institucional, ha presentado por dos veces propuestas de modificación de partidas presupuestarias para que sean tenidas en cuenta que afectan a la mayoría social, se ha declinado por el gobierno regional y por los partidos que integran el arco parlamentario esas dos veces las propuestas de IU CLM, se han presentado dos enmiendas a la totalidad, se han votado en contra una vez mientras se salía a explicar que sin las cuentas aprobadas nos sumiríamos en un caos de proporciones interplanetarias, últimamente se han presentado más de 300 enmiendas a los números presentados en julio de 2017, etc.

Algunos partidos políticos en nuestra región se han empeñado en hablar de casi todo, excepto de lo importante.

Se empeñan en acostumbrar a la ciudadanía a debatir sobre cuestiones estériles sin querer acostumbrarnos al debate de las ideas o, en este caso de los presupuestos, de los números.

Izquierda Unida de Castilla-La Mancha desde el principio ha puesto los números encima de la mesa eliminando del debate otros pareceres.

Hemos puesto por delante a la mayoría social para debatir sobre el para qué queremos unos presupuestos nuevos, hacia qué modelo de región queremos caminar o en qué y a quién queremos poner por delante en los gastos e inversiones regionales. No se ha debatido cómo se van a revertir los derechos que el peor gobierno de la derecha nos robó en la legislatura que nos gobernaron.

Desde IU CLM, por la responsabilidad que representa ser la tercera fuerza política de la región en representación institucional, hemos presentado enmiendas cada vez que se ha abierto el, aparentemente ficticio, periodo de consulta ciudadana. En la primera ocasión no se tuvieron en cuenta nuestras propuestas, excepto la que detraía fondos de los gastos de los profesores de religión que imparten más horas de las obligatorias, para destinarlo a transporte escolar, que decayó en el debate parlamentario. En esta ocasión, las enmiendas presentadas en el mes de agosto, tampoco las presentadas por IU y por el Partido Castellano (PCAS) serán tenidas en consideración.

No importa nada quién lo presenta. Gobierne quien gobierne sería de normalidad democrática que se tuvieran en cuenta las enmiendas que se presenten desde fuera de la endogamia de la institución que las aprueba, pero en este caso se va a hurtar a los ciudadanos y ciudadanas de nuestra región la posibilidad de saber quién, cómo y porqué vamos a pagar 1.755 millones de euros en deuda que nadie se ha preguntado si debemos o no pagarla. Cada euro que se paga en este concepto es un euro que no se puede destinar a las necesidades ciudadanas, que después del gobierno del PP y de los dos años de este gobierno, son muchas.

IU CLM, y el PCAS, queremos que la ley de violencia de género no sea una ley de papel, sino un referente real de compromiso político para luchar contra esta lacra social. Por eso queremos incluir dos millones de euros para que, una vez aprobado el texto con todas las garantías de participación ciudadana, hoy en manos de la vicepresidencia segunda del nuevo gobierno regional, esté suficientemente dotado para iniciar el camino hacia una sociedad sin violencia.

El PP de Cospedal eliminó el transporte escolar y el acceso universal a los libros de texto. A cambio introdujo dos horas de religión a la semana, máximo que permite la LOMCE, impartida por profesores que no pasan los criterios generales de acceso a la administración y son seleccionados al margen de las “oposiciones generales”. Este gobierno decide quedarse con ese máximo de horas y dejar de asegurar el derecho de acceso a la educación pública a todas y todos los alumnos y alumnas de la región impidiendo financiar el transporte escolar o los libros de texto de la formación obligatoria a todas y todos. Incluso se presenta un modelo educativo que tiende a perpetuar la educación privada/concertada, ya que incluso aumenta la partida presupuestaria de la misma.

Se prefiere apostar por un modelo de transporte por carretera o por vías de tren que pasa al lado de nuestros pueblos a toda velocidad sin dejar el más mínimo beneficio para esos municipios, pero sobre olvidando la primera finalidad de un modelo de transporte, al menos para IU de Castilla-La Mancha, que es la cohesión social y de territorios.

En materia de empleo este gobierno también ha optado: o somos emprendedores, que después de haber recibido las subvenciones y ayudas públicas pertinentes tienen que dejar de serlo porque la actual sociedad regional no puede gastar al ritmo que se demanda, o nos quedamos con los planes de empleo que gestionan la miseria y permiten situaciones de desigualdad de cobro de nóminas por hacer el mismo trabajo.

La cultura es una de los aspectos olvidados que, los que se empeñan en que debatamos obre temas estériles, prefieren meter en el cajos del olvido. La defensa de los restos arqueológicos o de la olvidada Red de Bibliotecas Regional, es otro de los aspectos que tampoco se va a tender por no querer debatir las enmiendas de IU de Castilla-La Mancha y el PCAS.

La cooperación internacional y el cambio climático, arma arrojadiza en momentos de recortes, también quedará olvidada en los presupuestos regionales. En cooperación internacional Nos situamos en niveles muy alejados del año 2011, y en cambio climático se ha reducido la partida presupuestaria para la investigación de este problema en el nuestra región fue puntera en un momento determinado, pero tampoco se ha querido hacer un esfuerzo en esta materia.

Nos vamos a quedar sin estudiar, tal y como pedía el PCAS, poner en marcha un plan de rehabilitación de viviendas para hacerlas sostenibles, ni se van a poner los mimbres suficientes para un cambio de modelo energético hacia energías “limpias” o un cambio de tendencia de modelo que busque en la artesanía una posibilidad económica real. No se van a atender los y las pacientes de las listas de espera sanitarias ni se van a iniciar políticas de lucha contra la despoblación en la región, incluyendo programas de microcréditos en el medio rural. También se olvidan del maltrato animal y tampoco pondrán en marcha programas que busquen una sociedad diferente más concienciada.

Lo importante de estos presupuestos es qué no se va, ni siquiera, a debatir. Quizás este debiera ser el primer cambio social en nuestra región y no otros debates estériles que terminan con medidas igual de vacías.

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