“Un órdago” | Por Miguel Garví Sánchez

Por Miguel Garví Sánchez, escritor.

Pues sí, eso es lo que he decidido, lanzar un órdago, luego de leer como el castillo de Chinchilla ha sido excluido de las ayudas de 1,5% cultural del Ministerio de Fomento.

Lanzo un órdago y a ver quién recoge el guante de este desafío. Soy, y lo reconozco, un ignorante total de como está este asunto. Desconozco de qué forma y manera se ha solicitado la ayuda para la reconstrucción del castillo, de este magnifico y colosal castillo, en medio de la llanura manchega.

El guirigay de política que mantiene el Ayuntamiento de la localidad no es la mejor tarjeta de presentación para solicitar estas ayudas. Está claro que no debería ser un obstáculo legal para su concesión, pero claro, una cosa es pedir y otra dar. Llegados a este punto creo que el Ayuntamiento debería buscar la forma de reunir la mayor cantidad posible de dinero y emprender por su cuenta la reconstrucción del castillo. Y aquí está el órdago: Estoy dispuesto a ceder los derechos de autor de mi libro “Chinchilla y su penal” para una edición especial y dedicar los beneficios de su venta para poner el primer grano de arena, para comprar el primer saco de cemento e iniciar las obras. Sería preciso el apoyo de las instituciones para hacerlo, a mí me resulta imposible. Estamos hablando de Ayuntamiento, Diputación, Junta de Comunidades…

Es solo una iniciativa, quizás solo simbólica, pero el camino se comienza dando el primer paso y yo estoy dispuesto a ello. Luego vendrán otras iniciativas, estoy seguro. No lo reconstruiremos con esto, también soy consciente, pero la maquinaria se habrá puesto en marcha y ya nadie la parará,  entonces el Estado se verá en la obligación de dar esa ayuda definitiva para ver terminado el castillo.

Señor alcalde de Chinchilla, D. José Ignacio Díaz Huedo (I.U. Ganemos), D. Santiago Cabañero Masip, presidente de la Excma. Diputación Provincial de Albacete (PSOE), junto a su diputado de cultura D. Alberto González (PSOE), D. Emiliano García-Page, presidente de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha (PSOE) y su consejero de educación, cultura y deporte, D. Ángel Felpeto. A todos ellos, e incluso, D. Marcial Marín, secretario de estado de educación (PP), para ver si alguno es capaz de recoger el guante lanzado y hacer algo por este monumento, gloria, honor y orgullo de un pueblo, que fue capital de la provincia de Albacete.

Este castillo tuvo muchos proyectos, y así lo recojo en mi libro, pero ninguno cuajó. El turismo es un gran invento, que decía en una de sus películas el gran Paco Martínez Soria, sí, lo es, y además, deja mucho dinero allá donde saben explotarlo y lógicamente tienen algo que ofrecer a los turistas. Chinchilla lo tiene y más tendría si su castillo estuviese reconstruido. No es pan para hoy y hambre para mañana. Su reconstrucción es pan para hoy y riqueza para mañana. Este pueblo, además de ser una maravilla, tiene una situación privilegiada, a mitad de camino entre el centro peninsular y el levante español. Sería un alto obligado en el viaje para empaparse de sus callejuelas y recrear la vista desde lo alto del cerro con la planicie manchega a su pie y hasta donde alcance la vista.

Termino como siempre, mi apuesta, caña y pincho de tortilla, para quien recoja el guante lanzado. Sería una verdadera lástima no para mí, el no hacerlo, si no para este precioso pueblo, que alguien, ahora, quiere considerar como el casco histórico de Albacete.

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